Este 16 de octubre, Unión San Felipe alcanza los 70 años de vida institucional, una historia que ha llevado el nombre de la ciudad y del valle de Aconcagua por distintas categorías y escenarios del fútbol chileno.
El club nació en 1956, tras la unión de Internacional y Tarcisio, dos instituciones amateurs de la zona. Aquella iniciativa permitió levantar un nuevo representante para San Felipe, que rápidamente comenzó a abrirse camino en el profesionalismo y a construir una identidad que, con el paso del tiempo, quedaría asociada para siempre a los colores rojo y blanco.
Su crecimiento fue acelerado. Apenas un año después de su fundación comenzó a competir en Segunda División y en 1961 consiguió instalarse por primera vez en la máxima categoría. Sin embargo, la página que terminó definiendo su lugar en la historia llegaría una década más tarde.
Del ascenso a la cima del fútbol chileno
Unión San Felipe escribió uno de los capítulos más particulares del balompié nacional entre 1970 y 1971.
Primero conquistó el campeonato de Segunda División y obtuvo el ascenso. Al año siguiente, ya instalado entre los mejores equipos del país, volvió a celebrar: el elenco aconcagüino se coronó campeón de Primera División en 1971.
La secuencia convirtió al Uní-Uní en protagonista de un registro que continúa vigente: es el único equipo chileno que ha ganado consecutivamente la segunda categoría y, en la temporada siguiente, el campeonato de Primera División.
Décadas después, el club volvería a levantar un trofeo nacional con la obtención de la Copa Chile 2009, sumando otro capítulo destacado a su palmarés.
El Uní-Uní también dejó su marca fuera de Chile
La corona de 1971 llevó a Unión San Felipe a disputar la Copa Libertadores de 1972, marcando su primera participación internacional.
El club regresaría al escenario continental en 2010, esta vez para disputar la Copa Sudamericana. Aquella campaña dejó momentos que todavía son recordados por los hinchas albirrojos.
Ante Guaraní de Paraguay, la serie terminó igualada y debió resolverse desde los doce pasos. En esa definición, Jaime Bravo fue determinante al contener tres lanzamientos y permitir que Unión San Felipe avanzara por 8-7.
Más tarde llegaría el enfrentamiento ante Liga Deportiva Universitaria de Quito. En el duelo disputado en Chile, el cuadro aconcagüino consiguió una recordada victoria por 4-2, antes de despedirse del torneo en la revancha jugada en Ecuador.
Fue una participación que volvió a llevar el nombre de San Felipe al escenario internacional y que se mantiene como una de las campañas más recordadas de la historia reciente del club.
Goles que también forman parte de su historia
Entre los futbolistas que dejaron su nombre ligado a la institución aparece Matías Urbano, protagonista de una destacada temporada en 2011.
El delantero se transformó en una de las principales figuras ofensivas del Uní-Uní y terminó como máximo goleador del campeonato de Primera División, dejando una marca importante durante una de las últimas etapas del club en la máxima categoría.
Son episodios que ayudan a explicar una historia construida entre ascensos, campeonatos, noches internacionales y generaciones de futbolistas que han representado a la ciudad de San Felipe.
A siete décadas de su fundación, el fútbol chileno saluda a Unión San Felipe, a sus hinchas y a todos quienes han formado parte de una institución que continúa llevando con orgullo la identidad del valle de Aconcagua.
¡Felices 70 años, Unión San Felipe!
